La medicina china tradicional (MTC) es un sistema médico ancestral con más de 2000 años de historia, profundamente integrado en la cultura china. Se basa en la premisa de que el cuerpo humano está regido por un flujo de energía vital, conocido como Qi (o Chi), que circula por vías llamadas meridianos. El bienestar depende de que este Qi fluya de manera equilibrada; cualquier obstrucción o desequilibrio puede dar lugar a enfermedades.
Conceptos Fundamentales:
El Qi: Es la energía vital que fluye por los meridianos del cuerpo. Un desequilibrio en el Qi, ya sea por factores externos (como el frío o el calor) o internos (emociones como la ira o la alegría), puede desencadenar enfermedades. El objetivo principal de la MTC es restablecer el equilibrio del Qi para promover la salud.
Yin y Yang: Son dos fuerzas opuestas pero complementarias que componen todo en el universo, incluido el cuerpo humano. El Yin representa lo pasivo, oscuro y frío, mientras que el Yang es lo activo, luminoso y caliente. La salud se basa en mantener el equilibrio entre estas fuerzas.
El Jing (Esencia Vital): Es otro concepto central en la MTC. El Jing es una sustancia que forma y mantiene el cuerpo. Puede ser:
Congénito: La esencia heredada de los padres que define el desarrollo físico y mental del individuo.
Adquirido: La esencia que se obtiene a lo largo de la vida a través de la alimentación y la respiración.
El Jing se almacena principalmente en los riñones y es responsable de procesos como la reproducción, el crecimiento y el envejecimiento. El Jing es la base de la vida, y su buena conservación está asociada con la longevidad y la salud.
Interrelación entre Jing y Qi: El Jing puede transformarse en Qi, y el Qi en Jing. Esta interacción es esencial para el funcionamiento de los órganos y la vitalidad del cuerpo.
Órganos y su Relación con la Energía y las Emociones:
La MTC tiene una forma única de interpretar los órganos, que combina sus funciones fisiológicas y emocionales. Cada órgano está vinculado con una emoción y un aspecto psicosomático:
Hígado:
Clasificado en el movimiento de la madera, asociado a la energía generadora y elástica que crece hacia arriba.
Físico: regula la circulación sanguínea, controla los tendones y las uñas, y está vinculado a los ojos.
Psicosomático: la ira frecuente daña el hígado, lo que a su vez aumenta la irascibilidad. Un desequilibrio de la energía Yang genera ira, agresividad, mareos, migrañas y piedras en la vesícula. La falta de energía Yang genera sarcasmo, ironía y frustración.
Equilibrio: cuando el hígado está equilibrado, favorece una personalidad amable, con visión de futuro, capacidad para planificar y tomar decisiones. También potencia la imaginación, la memoria visual y la iniciativa.
Corazón:
Clasificado en el movimiento del fuego, con una energía expansiva y que tiende a elevarse.
Físico: controla la circulación sanguínea y emerge en la lengua.
Psicosomático: el corazón es afectado por la agitación y la euforia, que puede llevar a comportamientos extremos, como sobreexcitación, histeria o descontrol emocional. El desequilibrio causa palpitaciones, taquicardias, nerviosismo e insomnio.
Equilibrio: en equilibrio, la energía del corazón fomenta la serenidad, generosidad y claridad mental. Favorece la comprensión, la comunicación y la capacidad de dar y recibir amor. El espíritu Shen reside en el corazón y en la frente, equilibrando todos los sentimientos.
Bazo-páncreas:
Clasificado en el movimiento de la tierra, con una energía estabilizadora que sube y baja uniformemente.
Físico: regula la transformación de la Energía Vital y controla los músculos. Está vinculado al estómago y al timo.
Psicosomático: se relaciona con la preocupación. El desequilibrio provoca obsesiones, preocupaciones crónicas, problemas digestivos y fatiga. La excesiva fijación mental genera intolerancia y aislamiento social.
Equilibrio: cuando está equilibrado, favorece la capacidad de reflexión, la adaptación al entorno, la síntesis del conocimiento y el análisis de situaciones complejas. El bazo es la casa del Intelecto (Yi), donde reside la lógica, la razón y la memoria.
Pulmones:
Clasificados en el movimiento del metal, cuya energía se mueve hacia adentro y se enfría.
Físico: regulan la respiración y el tránsito de agua en el cuerpo. Están vinculados a la piel y emergen en la nariz.
Psicosomático: están relacionados con la tristeza y la melancolía. Un desequilibrio afecta el sistema respiratorio, debilita el sistema inmune y provoca aislamiento, pesimismo y desesperanza.
Equilibrio: los pulmones equilibrados fomentan la dignidad, la honradez, el juicio justo y el sentido del deber. Son la casa del Instinto (Po), que permite predecir situaciones y detectar peligros.
Riñones:
Clasificados en el movimiento del agua, con una energía descendente y unificadora.
Físico: controlan el crecimiento, la reproducción, la sangre y los huesos. Están vinculados a la vejiga y las glándulas suprarrenales.
Psicosomático: están asociados con el miedo. Un desequilibrio provoca fobias, pánico, pesadez en las extremidades, y baja libido. El miedo puede ser positivo, ya que es una respuesta biológica de defensa, pero si es excesivo o irracional, debilita la energía renal.
Equilibrio: cuando los riñones están equilibrados, desarrollan confianza en las propias capacidades, fuerza de voluntad y determinación. Son la casa de la voluntad y la libido (Zhi).
Causas de las Enfermedades:
La MTC clasifica las causas de las enfermedades en dos grandes categorías:
Causas externas e internas:
Causas externas: Se relacionan con factores climáticos que perturban el equilibrio energético y provocan síntomas o enfermedades.
Causas internas: Se asocian con desequilibrios emocionales que afectan a los órganos. Hay siete emociones clave que se vinculan a cinco órganos principales:
Pulmones: tristeza y melancolía
Riñones: miedo y terror
Hígado: ira
Corazón: euforia
Bazo: no se asocia a una emoción específica, pero sí a la facultad intelectiva (reflexión).
El desequilibrio emocional afecta tanto al órgano relacionado como al sistema energético general, debilitando la Energía Vital Protectora (similar al sistema inmunológico en medicina occidental). Cuando las emociones se prolongan o son demasiado intensas, alteran el flujo energético y generan una crisis en el sistema psicofísico.
Métodos de Tratamiento en la Medicina Tradicional China:
La MTC utiliza diversas técnicas para restaurar el equilibrio del Qi y mejorar la salud. Algunos de los métodos principales son:
Acupuntura: Consiste en insertar agujas finas en puntos específicos a lo largo de los meridianos del cuerpo. Esto estimula el flujo de energía y corrige los desequilibrios.
Fitoterapia: Se basa en el uso de hierbas medicinales. Estas se eligen según las características del paciente y su enfermedad, con el fin de equilibrar el Yin y el Yang.
Dietoterapia: En la MTC, los alimentos también tienen propiedades curativas. Se cree que los alimentos Yin o Yang pueden ayudar a restaurar el equilibrio interno.
Tuina: Es una forma de masaje terapéutico que se utiliza para tratar dolores musculares, mejorar la circulación y liberar tensiones.
Chi Kung y Tai Chi: Son prácticas físicas que combinan movimientos suaves con técnicas de respiración y meditación para regular el Qi y promover la salud.
Moxibustión: Consiste en la aplicación de calor mediante la quema de moxa (planta de artemisa) en puntos específicos del cuerpo para estimular el flujo de energía.
Ventosas: Se aplican frascos de vidrio en la piel creando un vacío para mejorar la circulación de Qi y sangre, eliminando bloqueos energéticos.
Auriculoterapia: Es una técnica que estimula puntos reflejos en la oreja para tratar diferentes trastornos en el cuerpo. Se basa en la idea de que la oreja representa un microsistema que refleja el cuerpo entero. Al aplicar presión o insertar pequeñas agujas o semillas en puntos específicos del pabellón auricular, se puede equilibrar el flujo energético y tratar diferentes condiciones como el dolor, problemas digestivos e insomnio.
Psicosomática y Medicina China:
La MTC considera que cuerpo y mente están integrados en una unidad psicofísica. Por lo tanto, cualquier desajuste emocional se refleja en el cuerpo y viceversa. Este enfoque psicosomático reconoce que emociones como el miedo, la ira o la tristeza pueden tener un impacto directo en la salud física. Por ejemplo, el asma puede estar vinculado a una sobrecarga emocional, y las enfermedades cardiovasculares, a un desequilibrio energético general.El documento enfatiza que las enfermedades y los síntomas físicos tienen una raíz energética. La MTC busca tratar tanto el síntoma físico como la causa emocional subyacente. Las emociones intensas o prolongadas pueden agotar la energía vital protectora (equivalente al sistema inmunológico), debilitando el cuerpo y haciéndolo vulnerable a enfermedades.